El juego en la infancia
El juego es un proceso natural de la infancia donde aparece la oportunidad de deformar el espacio, el tiempo y los objetos. Por ejemplo, cuando se juega a los dinosaurios, estos son de otro tiempo, se crea una personificación de algo que se imagina y construye el espacio donde los dinosaurios puedan aparecer.
Abre la posibilidad de crear un lazo con los otros, pone en marcha su creatividad armando escenas e historias, permite el reconocimiento de su cuerpo donde da cuenta de sus capacidades para realizar actividades que podrían parecerle imposible y es ahí donde encuentra un lugar para expresar lo que siente.
El juego es imprescindible y de indudable importancia para el desarrollo del niño. Es una actividad lúdica que proporciona placer y que pone en marcha habilidades motoras, cognitivas, sociales y emocionales y que favorece el aprendizaje de todas las áreas (Fuentes, 2019).
El juego en terapia
En terapia usamos el juego como una vía que nos permite acceder a aquello que el infante no puede poner en palabra, aparece la complejidad de nombrar algo o no sabe cómo hacerlo. Por ello, mediante la personificación permite decir algo, hay un espacio libre donde el niño se permite expresarlo, es un momento donde el infante puede apropiarse de un espacio que él mismo creó.
Entonces, ¿qué hace un psicólogo en terapia? Realiza intervenciones de acuerdo a la dinámica y el armado del juego, esto mediante personificaciones, juguetes o simplemente hablando, haciendo de esto un momento simbólico que le permita al infante aperturar nuevas vivencias. Por ello, no solo se limita al mero acto de jugar como algo simple, sino para brindar ese espacio de juego donde a veces no lo hay, es dedicarle ese tiempo para recordarle al infante que es un niño y que le está permitido jugar, donde puede romper y unir vivencias para darle un armado diferente a esas situaciones que lo atraviesan.
Dentro del juego aparece un entramado de escenas que convocan al hacer del psicólogo, escenas que corresponden a la vida del infante y algunas veces a un malestar no dicho. El hacer del psicólogo apunta a que esas escenas se transformen, convirtiendo el malestar en una forma de transitar más tranquilamente su infancia. Así, en toda la travesía de la terapia, el infante en conjunto con el psicólogo armará una forma de respuesta que le permitirá lidiar con lo que está aconteciendo; estás herramientas lo acompañarán a lo largo de su vida, pero es cierto que en algún momento requiera algunas otras, por ejemplo, cuando se presente la transición de la infancia a la adolescencia donde comenzarán nuevas vivencias.
El juego en la familia
La infancia implica más que una etapa por la cual todo ser humano pasa, es una complejidad donde se comunican sin palabras sus vivencias y deseos que se encuentran ahí esperando a ser vistos. Es importante poner atención a lo que el infante necesita expresar y crear con él o ella un espacio de juego que le permita crear un lazo más sólido entre padre, hijo y hermanos. Así enseñarle una forma de incorporarse en el entorno social, ya que dentro del juego existen reglas que le permiten divertirse y al mismo tiempo aparecen los límites que ayudan a comprender que ciertas expresiones o conductas pueden dañar al otro; de esta manera aprende a lidiar con el mundo externo e interno.
Aparece una posibilidad de ser: ahí donde se puede crear, imaginar, expresar y personificar, irrumpe una lógica para formar su identidad. Aquí la familia cede y no juzga el juego, sino crea y da continuidad a través de la imaginación. Por ejemplo, si se juega a que los carros tienen alas de pájaro y también pueden brincar, sabemos que en realidad eso no existe, pero se puede dar continuidad dentro del juego diciendo más cosas sorprendentes que puede hacer ese auto o creando un escenario donde puede volar. El juego es importante para el niño, el adulto sólo tiene que sostener ese juego y así hacer algo en conjunto.
Haz de su infancia momentos de juego que te permitirán conocerle más: sus gustos, sus ideas, su forma de crear, podrás aprender una nueva perspectiva y te divertirás. También, podría resultar fructífero para ambos y mejorar aún más el afecto que se tienen.
Analiza, ¿cómo juega mi hijo?
Referencias
Fuentes, M. (2019). El juego en el niño y su importancia en el trabajo psicológico. Revista de Psicopatología y Salud Mental del Niño y del Adolescente, (34), 23‑28. Recuperado de https://www.fundacioorienta.com/es/el-juego-en-el-nino-y-su-importancia-en-el-trabajo-psicologico-34/

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